1. Ser creativos: Potencialidades de la creatividad

Cuando tomamos conciencia de nosotros en medio de este Universo; interactuando con infinitas y diversas realidades, es imposible no sobrecogerse... Nos dieron la existencia pero no hecha; debemos irla haciendo y no está predeterminada; debemos irla decidiendo; segundo a segundo… No nos queda más alternativa que ser creativos para responder ante los rayos del sol o la lluvia, una sonrisa o la palabra violenta, la música o el ruido de sirenas, ante peticiones y ante dádivas, caricias o golpes, luces u oscuridad; ante ti y ante ellos; ante nosotros mismos…¿Qué hacemos y qué debemos hacer?


Ser creativos implica existir desde nuestra conciencia de ser; de ser personas únicas, no cuantificables… Cada uno de nosotros es uno y distinto a todo otro ser persona; somos una personalidad, un personaje, un estilo original de ser persona. Nuestras existencias, nuestras situaciones, nuestras vivencias; son una y diversas; en tiempos también únicos, irrepetibles… En un mismo Universo, cada uno va creando su mundo, de acuerdo con los significados y sentidos que va dándose a sí mismo, a los demás y a toda otra realidad. Creadores de mundos únicos y diversos, no siempre valoramos la riqueza y nobleza de nuestro ser, como tampoco aceptamos con facilidad la diversidad y potencialidades que nos ofrece la capacidad de diálogo y de encuentro de mundos y seres en perspectiva. En un Universo inabarcable, cada uno va creando su mundo en una compleja red de mundos diversos que chocan, se mezclan, fusionan, comunican, complementan, intentan reconocerse, entrar en diálogo y muchas veces destruirse... 

Conciencia de ser, conciencia de nuestro ser y del ser de toda otra realidad con las cuales interactuamos...Yo ante ellas y ellas ante mí; yo ante ustedes y ustedes ante mí. No puedo tomar conocimiento ante todo ni sobre todo de alguno-a de ustedes... Debo elegir ante quiénes y en qué me comprometeré y qué responsabilidades asumiré. Pero... ¿estaremos de acuerdo? ¿Qué espera el otro de mí y yo de él - ella - ello?  ¿Habrá encuentro o desencuentro y en qué niveles? Lo más importante de nuestra existencia no está predeterminado, no está previsto. Tampoco está decidido el rumbo ni destino de quienes he asumido la valiente y noble tarea de educar, en tiempos que es tan fácil confundir la real con la aparente educación y a los reales con los aparentes educadores o educadoras.












A diferencia de las otras creaturas, nuestra realidad personal no se encuentra predeterminada por su dimensión orgánica. Por ello, sin tener alas, volamos más alto y a mayor velocidad que toda ave; pues nuestra creatividad nos permite superar los mecanismos de adaptabilidad, de emigración o de fuga que limitan los ámbitos de la vida y de la actuación de otras realidades no personales.  No nos adaptamos al ambiente sino lo adaptamos y superamos, de acuerdo con nuestras necesidades; con el peligro de caer en un abuso que ya no es uso sino atentado.  También podemos caer en un abuso de nosostros mismos...


Crear, creatividad.  Las palabras nos hablan y nosotros hablamos a través de ellas y nos vamos construyendo o destruyendo con ellas; ellas también forman parte importante en la construcción de nuestros mundos y de nuestra historia vital (Ver actividades propuestas para su Diario Creativo Personal - Profesional). 


Así, para realizarnos y, consecuentemente, ser felices, requeriremos perfeccionar (actualizar), en constante reto con nosotros mismos y con los y lo demás, las siguientes potencialidades que constituyen nuestro ser personal, en cuanto persona, personalidad o personaje y profesional o profesante que debe ir creando su existencia: 


·  Amar: Amamos amando y, para ello, amándonos. Amamos para soñar; para tener como ideal un mundo mejor.  Amamos para comprometernos, para prometer; porque solamente el amor nos permite trascender los momentos del placer o displacer, de la comodidad o malestar, del mero gusto, agrado o desagrado… Porque sólo el amar nos permite trascender el cansancio, dolor, temores, injusticias y las diferencias, para seguir amando.

· Fortaleza: Fortalecer nuestra voluntad para no abandonar nuestros amores, convertidos en ideales (ideas que se convierten en el motor y finalidad de nuestras existencias). Debemos hacernos fuertes para no abandonar lo que en un principio pueden aparecer como sólo sueños o aspiraciones... Sólo así perseveraremos en ellos; a pesar del dolor, de los errores propios, del cansancio y de la incomprensión de muchos.


· Vocación: Palabra que emana del latín “vocatio”, “vocare”, significando “llamado”, “llamar”, no en cualquier sentido; sino como “llamado a ser quienes somos”… Las preguntas que surgen de inmediato son ¿Y sabemos quiénes somos y qué implica ser y ser persona y una persona única, diferente a toda otra persona quien convivirá con otras personas y con otros seres muy diversos? Es más, más adelante nos preguntaremos y nos preguntarán ¿cuál es tu vocación profesional?


Pues bien, es bueno seamos conscientes de que no podemos desarrollar nuestra creatividad de ser, de ser personas únicas –personalidades- y de profesarnos (darnos, publicitarnos) a los demás –profesionalmente- si antes no descubrimos nuestro auténtico ser.  La vocación de descubrir que somos personas y no meros objetos utilizables, será nuestra primera misión vocacional educativa. Al mismo tiempo, deberemos enseñar a descubrir nuestra vocación de ser una personalidad, esto es, una persona única, íntima, expresiva e irreemplazable, en toda la historia de este misterioso Universo: Somos una biografía, escribiéndose en momentos únicos e irrepetibles... Somos una personalidad, esto es, un personaje creándose (potenciándose y actualizándose) y co-creando su mundo en  diálogo con mundos diversos... Más adelante, tendremos que descubrir cómo profesarnos ante otros mundos, ante lo y los/as demás, con quienes podré o no entrar en diálogo, en-contrarme, eludir, no encontrar o, desafortunadamente, tener lo que podríamos llamar un encontrón. 


Insistiré, nuestra vocación profesional no podemos entenderla ni desarrollarla aislada de nuestra vocación de ser una personalidad; pues será esta forma única de ser persona quien nos otorgará un estilo único, auténtico, creativo, de ser médico, asesor de hogar, pescador, profesor, aseador o deportista. Vocación es lo que auténticamente somos; el reto es descubrir esa vocación; pues a veces vivimos desde las apariencias de nuestro ser. Un ser a veces aplastado por nuestra propia superficialidad, por nuestra timidez o baja autoestima; por el temor al fracaso o al dolor... Debemos ser fuertes para atender al llamado a ser quienes realmente somos, a pesar de los mundos más o menos impersonales, despersonalizados, despersonalizantes y violentos que aparecen como retos en nuestro habitual caminar...                        


Con respecto a la vocación profesional que en esta aula nos vincula, debemos decir que hemos descubierto que somos profesores - educadores. El profesor/a es el profesional de profesionales; es quien se profesa (confiesa ante los demás) enseñando a sus educandos a profesarse vocativamente, esto es, en esta especie de triple dimensionalidad vocacional: vocación en cuanto persona, vocación en cuanto personalidad y vocación en tanto profesional. Así, y considerando que la educación es autoeducación, el profesor/a será quien se dedique a crear situaciones educativas que faciliten el descubrimiento de sí mismo; trátese de un niño o niña que están recién aprendiendo de si y del mundo que les rodea; sea un/a adolescente, un/a joven, adulto/a, anciano/a o senil... 


· Conciencia de Ser: Crear es generar, construir... No podemos confundir el significado y sentido de nuestra capacidad creativa, con la mera capacidad de innovar. Innovar es hacer algo nuevo; pero eso nuevo puede no merecer el calificativo de "creación"; ya que puede ser un producto sin sentido o directamente destructivo como la bomba atómica... Las ansias de poder o el aburrimiento activan solo la habilidad de innovar, pues se requiere de mucho amor y dedicación para crear...  También es bueno aclarar que el sólo innovar no siempre es malo; de hecho sirve para descansar o “entre-tenerse” para hacer algo distinto en lo cual, si erramos, podemos rectificar y sin mayores consecuencias. Así, innovamos en un juego, en la presentación de una comida, en el vestuario o en la forma de peinarse... Crear, en cambio, implica tomar conciencia de nuestro ser y de la diversidad de seres que afectaremos por la forma y alcances de lo que haremos o no haremos en nuestros propios mundos; mundos propios pero no cerrados que, inmediata o mediatamente, afectan a mundos que van más allá del propio.


· Saber y no mero Conocimiento o Instrucción: El amar y la toma de conciencia de nuestro ser y del ser de los demás, el tomar conciencia de la diversidad de realidades, existencias y mundos, nos permite trascender y encontrarnos con esa riqueza de seres, de vidas, de existencias, de sentidos, de culturas. Acogemos la diversidad sin menoscabarla, Tal vez con asombro, luego temor o admiración... Dialogamos... amamos, nos cultivamos sin dejar de ser.  Es importante tener presente que la palabra cultura viene de la palabra cure que significa cuidar, cultivar.  Precisamente, el educador es un cultivador de almas: nutre con lo que beneficia a esas almas para que, cuando sean autónomos, puedan ser también cultivadores de sí y de otros. Junto con el nutrir, extrae las malezas que quitan energías a los nutridos, llegando a veces a aniquilarlos. Esto así, el sabio no es quien tiene muchos conocimientos sino quien extrae principios de vida a partir de lo que va descubriendo; en el encuentro consigo y con lo y los/as demás. A partir de ese encuentro, asume la verdad, bien y bellezas descubiertos, del mismo modo como se asume un compromiso vocativo. 


· Esperanza: La desesperación invade al débil  que cae en depresión y decide "pasar de todo", pues ya no espera nada... Por ello, es vital educar en fortaleza y en la conciencia de ser... Sólo así estaremos preparados para tener claro que no debemos esperar del otro para ser y saber quiénes somos... Tampoco debemos centrarnos en los logros o resultados; sino en el caminar que es lo que enriquece nuestro ser, nos potencia y otorga experiencias que son material excelente para la reflexión y el aprendizaje... A quienes se centran en los logros para valorarse, comparándose con los logros obtenidos por otras personas, les pregunto ¿No os habéis interrogado sobre cómo obtuvieron esos logros; cuáles fueron los esfuerzos que pusieron para alcanzarlos; cuáles fueron sus intenciones, fines y qué principios respetaron en la obtención de ellos?.  También es efectivo, que deberemos tener presente que muchas veces no lograremos superar un obstáculo y obtener lo justamente anhelado. Sí, es verdad; pero no fue por no intentarlo; fue por incapacidad de obtener lo perseguido en ese momento; en esa situación... Es más, a veces los problemas son infranqueables, porque superarlos depende de otros o de otras circunstancias que nos superan en lo más o menos inmediato... Un consejo: No nos hundamos en la depresión, miremos más allá y dentro de nosotros y, a veces, en lo aún más inmediato que nos requiere para otra aventura de vida... A veces, sólo hay que esperar... De todos modos, independientemente de los resultados, hemos crecido y nos hemos fortalecido como seres humanos. También en la espera se crece.  No es bueno que todo lo obtengamos de forma inmediata; pues esperar no es sólo dejar pasar el tiempo. Esperar es crear un ámbito de espera; implica imaginar un futuro distinto y prepararse para ese futuro, así como preparar el ámbito para su llegada. Ejemplo de ello es la madre que prepara sus pezones para cuando el bebe que nazca pueda amamantarse... o como pinta unas sabanillas para acogerlo en sus brazos. Sí, el futuro lo acogemos en la preparación del presente; por ello, la esperanza es la virtud del futuro, del compromiso, esto es, de las promesas que emergen en los verdaderos amores.


· Visión de los obstáculos como reto: Los obstáculos, lo que se opone a nuestro caminar, es lo que fortalece nuestras potencias: Nos hacen detenernos, interrogar e interrogarnos, indagar, asegurar decisiones o cambiarlas, ver lo antes no visto, recurrir a otros conocimientos o apoyos... Las crisis implican la oportunidad de crecer de, fortalecer/nos. Al no saber qué hacer, cómo atender a una situación que nos aparece como nueva o imprevista; al no entender qué esta pasando o encontrarnos ante opciones que no sabemos cómo manejar, no nos queda más que detener nuestro correr por la habitualidad que ya no nos parece tal. Observar, analizar, interpretar, imaginar, idear, optar... Algo nuevo nos esta aconteciendo, lo superaremos y nos habremos enriquecidos: Hemos sobrepasado una situación de crisis, tenemos más saber vivencial del que extraer sabiduría de vida, de ser... Los retos son los que nos alertan de la necesidad de no caer en el automatismo.


· Flexibilidad o Plasticidad, Apertura: Una actitud de apertura mental y afectiva es una actitud dispuesta a ampliar el horizonte de la mirada, a mirar en profundidad, a visualizar vínculos o relaciones antes no consideradas, a rectificar caminos, a correr limites... La flexibilidad permite una mayor facilidad de juego con el contexto, con lo y los/las demás, sin dejar de ser quien se es. Solo se trata de una actitud no rígida; como tampoco liquida o sin forma, sino dispuesta a enriquecerse aceptando la necesidad de complementar perspectivas, puesto que no podemos abarcar todo el universo. Se trata de estar siempre abiertos a aprender, a ver, a apreciar, a valorar, a dialogar con lo diverso a rectificar, a dudar, a crecer, a conocer los limites, a escuchar con respeto o tolerancia; sin profanar al otro que también nos respeta o tolera en una justa, esto es, no aniquiladora diversidad.- La flexibilidad busca siempre diversidad de caminos, de paisajes, de culturas, de horizontes, para entrar en un enriquecedor diálogo y no para aplastar o ser aplastado. La apertura permite al ser flexible ponerse en el lugar del otro para considerarlo, para entrar en juego con él, para realmente comunicarse; pues sabe que la misma canción o la palabra Dios, tienen un sentido distinto en cada mundo, en cada etapa de la vida, en cada cultura, en cada doctrina o creencia, en cada existencia humana, en cada situación de vida. El ser flexible juega siempre y da importancia al llanto y a la risa, a la fiesta y a la celebración, a los diversos emblemas y símbolos, a las diversas ideas y creencias; pues conoce y admira la sana diversidad que espera por la dialogante riqueza transcultural, transpersonal... El ser abierto a la insondable riqueza del universo, no teme a las dudas, a la incertidumbre, a los dilemas, a las complejidades, a los misterios que escapan de las respuestas cerradas y anquilosadas. Sabe que la vida es certeza e incertidumbre, saber y misterio, risa y llanto: creación constante, "multi-sentido". No se trata de no tener convicciones o principios; pues sin ellos, no habría diversidad ni auténtico y enriquecedor dialogo, respeto y creatividad. A lo que la mente flexible se opone es a la rigidez de la inconmovible piedra; pues la piedra no ama, no razona, no es autocrítica ni critica... Las mentes y actitudes rígidas se vuelven obsesivas, unilaterales, cerradas, insensibles, opacas, inertes...



La Creatividad de los Niños...
(Ver en https://www.youtube.com/watch?v=rMgjoYnYLtk)





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